El futuro de Galicia…¿es esto lo que nos merecemos?
Creo sinceramente que no hace falta escribir mucho…solamente hay que leer lo que dice “La Voz de Galicia”.
Creo sinceramente que no hace falta escribir mucho…solamente hay que leer lo que dice “La Voz de Galicia”.
Noticia de hoy en “El País”, casi 100.000 parados más según estimaciones oficiales hechas públicas en la mañana del 3 de Noviembre del 2009. El total de desempleados según el gobierno asciende a 3.808.353 personas, nuestra tasa de desempleo es la más alta de la Unión Europea. Pero hay más datos…

Los medios, en especial la TV, contribuyen a esa desafección. La TV no muestra una realidad ciudadana cotidiana.
En la blogocosa política de izquierdas, se suele escribir o comentar sobre la desafección política. Esta especie de “sentimiento social” no es novedoso, aunque creciente.
Hoy he constatado y percibido un nuevo fenómeno, la desafección ciudadana. Este fenómeno consiste en la desafección de los/as políticos con sus ciudadanos/as. Veamos un ejemplo: (Más …)
Tengo pocos pero muy buenos amigos/as. Reconozco que soy muy selectivo y cuando expreso la palabra “amigo/a” no lo digo de forma gratuíta sino de forma sincera. Afortunadamente los que tengo son personas extraordinariamente inteligentes, que se cuestionan muchas cosas, con una capacidad analítica y crítica excepcional, nada dogmáticos, mejor preparados intelectual y profesionalmente.
Lo mejor de mis amigos/as son las conversaciones, dado que tengo un defecto bastante grave, suelo hablar más que escuchar…pues bien, cuando estoy con mis amigos/as hago al revés, escucho más que hablo por que afortunadamente disfruto con lo que me dicen. Pero no vayáis a pensar que soy de esas personas acostumbradas que le gusta escuchar aquello que quiere oir…todo lo contrario. Me gustan sobremanera los análisis bien estructurados, en los que puedas llegar a preguntar o cuestionar un posicionamiento propio y ajeno, analizar el máximo número de posibilidades del análisis (como en una partida de ajedrez) y sobretodo no ser dogmático/a en las posiciones, con independencia del grado de interés personal que tengas sobre la materia. (Más …)