Algo huele a mierda en el PP valenciano

A pesar de todo tiene un ámplio respaldo ciudadano

A pesar de todo tiene un ámplio respaldo ciudadano

Una vez más quiero hacer mención al editorial de  “El País” y sobre un tema del que he escrito muy poco, la trama de corrupción del PP en el País Valencià, donde el Presidente Camps y sus más estrechos colaboradores están más que presuntamente implicados. Acaba hoy el periódico diciendo:

Pero hace falta esforzarse mucho para no preguntar el origen del dinero que pagaba eventos varios y para no encontrar sospechosos los regalos. Rajoy ha dicho que da por cerrado el caso en su vertiente valenciana. Pero eso sólo ocurrirá si la fiscalía y los jueces competentes imitan al más que amigo de Camps que cerró los ojos para no ver y renuncian a investigar los fuertes indicios de financiación ilegal del informe. De acabar éste en el limbo, sin juez (imparcial) que lo investigue, el escándalo sería mayúsculo y el descrédito al sistema judicial en España, irreparable

En todo este tiempo que se lleva investigando este asunto, lo que resulta más que evidente es que la trama de corrupción política en el PP valenciano va mucho más allá del cobro de comisiones irregulares, las adjudicaciones a dedo, el trato de favor, el tráfico de influencias y los favores… lo que quiero decir es que la implicación de una parte del poder judicial en esa comunidad parece presuntamente más que evidente.

Dicho lo anterior, no obstante es curioso al tiempo que doloroso comprobar el apoyo ciudadano en aquella comunidad autónoma con el PP y su Presidente Camps a la cabeza. Quiero expresar esto por que me llama poderosamente la atención de que los mecanismos fiscalizadores del poder, en nuestra democracia no funcionan. Varias tesis…

La Ciudad de las Artes y la Ciencia. ¿Es transparente su funcionamiento?

El Gran Premio de Formula 1.  En este caso lo afirmo, resulta más que escandaloso este asunto.

La Diputación de Castellón y Carlos Fabra a la cabeza. Un cacique de tomo y lomo.

¿Los órganos fiscalizadores de las cuentas públicas de la Generalitat Valenciana acaso no han detectado este tipo de irregularidades contables, legales y financieras? ¿Donde han estado y están los representantes públicos de la oposición política durante este tiempo, para que sea el Juez Garzón (una vez más) quien tenga que hacer valer el Estado de Derecho? Y lo que a mi juicio es más importante…¿Qué tipo de presión ciudadana en contra de esta podredumbre se ha organizado?

Y todo esto lo expreso por que lo realmente triste de esta historia que parece interminable, es que “El País” haya destapado la caja de Pandora en solitario.